Habilidades comunicativas en la formación médica basada en valor Percepción de los estudiantes de primer semestre y su impacto en la relación médico-paciente.
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Resumen
Introducción: La Medicina Basada en Valor (MBV) prioriza resultados que impactan en la vida del paciente y exige una comunicación clínica de alta precisión. Estas habilidades son determinantes para la adherencia, la toma de decisiones compartidas y la eficiencia del sistema. Pese a su relevancia, suelen descuidarse en la formación inicial. Este estudio evalúa la autopercepción de estudiantes de primer semestre sobre sus competencias comunicativas, con el fin de diagnosticar fortalezas y áreas de mejora necesarias para una práctica médica humanizada y efectiva.
Materiales y métodos: Estudio observacional, prospectivo y transversal realizado en la Universidad de Guayaquil (julio-octubre de 2025). Se aplicó un cuestionario de 15 ítems (escala Likert) a una muestra probabilística de 130 estudiantes de medicina (alfa de Cronbach: 0.83), que evaluaba cinco dimensiones de la comunicación clínica. Para mitigar sesgos, se emplearon la validación por expertos y la doble digitación de los datos. El análisis estadístico incluyó promedios ponderados y frecuencias mediante el software SPSS v.26.0, priorizando la consistencia interna y el rigor metodológico.
Resultados: Fueron 130 encuestados. El análisis reveló un alto desempeño percibido en la adaptación del mensaje (4.52), la mentalidad abierta (4.38) y la escucha activa (4.36). No obstante, se identificaron debilidades críticas en la gestión de la escucha profunda, específicamente en la planificación de respuestas durante la escucha (3.56), en el manejo de interlocutores difíciles (3.78) y en la objetividad frente a opiniones ajenas (3.72). La mayoría de los estudiantes reconocen la importancia de las habilidades comunicativas, pero reportan deficiencias en su desarrollo formativo. Las puntuaciones más bajas se relacionaron con la práctica sistemática de la escucha activa y la empatía en escenarios clínicos.
Conclusiones: Los estudiantes poseen una sólida autopercepción de su adaptabilidad comunicativa, pero presentan deficiencias críticas en la escucha profunda y en el manejo de situaciones complejas. Bajo el modelo de Medicina Basada en Valor, estas brechas limitan la obtención de resultados óptimos. Es imperativo integrar las competencias comunicativas como habilidades técnicas y transversales en el currículo. Fortalecer la escucha activa y la gestión emocional desde etapas tempranas garantizará profesionales capaces de liderar un sistema de salud más efectivo, sostenible y humano.
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