Diversidad alimentaria y estado nutricional en lactantes de 6 a 23 meses Un estudio observacional de un centro único.
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Resumen
Introducción: Los dos primeros años de vida constituyen un período crítico para la nutrición de los niños. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2011-2013, cerca de la mitad de los niños de 6 a 11 meses de edad no acceden a una variedad adecuada de alimentos. El objetivo del estudio fue establecer la diversidad alimentaria de niños de 6 a 23 meses de edad durante 5 meses, ingresados en el área de Clínica y Cirugía Pediátrica de un hospital público de referencia regional en Cuenca, Ecuador.
Materiales y métodos: estudio descriptivo; para el levantamiento de datos se utilizaron entrevistas y la revisión de historias clínicas. La tabulación y el análisis de los datos se efectuaron en SPSS 19, empleando medidas de tendencia central y de distribución en variables cuantitativas, y frecuencias y porcentajes en variables cualitativas. La muestra fue de 171 niños de 6 a 23 meses de edad, hospitalizados en el área de cirugía y en la clínica pediátrica del Hospital Vicente Corral Moscoso.
Resultados: El estudio analizó 171 lactantes (52% niñas), residentes mayoritariamente en áreas urbanas (58.5%), con cuidadores de 20-35 años y escolaridad básica. La neumonía fue la principal causa de ingreso (42.1%). El estado nutricional fue crítico: el 76.7% padece emaciación o emaciación severa, mientras que solo el 22.8% presenta peso normal. En cuanto a la dieta, la diversidad alimentaria mínima adecuada fue de solo 38,6%, aunque aumentó significativamente con la edad (P < 0.001), alcanzando el 50% tras el primer año. Los lácteos y vegetales ricos en vitamina A representan más del 80% del consumo, mientras que las legumbres y las nueces son las menos frecuentes. La frecuencia y la aceptabilidad de la dieta también aumentan proporcionalmente con la edad (P < 0.05), sin diferencias significativas entre sexos.
Conclusión: Los lactantes presentan una situación nutricional crítica, con una alta prevalencia de emaciación. Aunque la diversidad alimentaria, la frecuencia y la aceptabilidad de la dieta alcanzan niveles óptimos proporcionalmente a la edad, no hay diferencias entre sexos. Se evidencia un consumo adecuado de micronutrientes, excepto legumbres y nueces, lo que sugiere que la malnutrición persiste pese a la variedad dietética alcanzada.
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